La crisis del agua aún es realidad en muchas localidades brasileñas, especialmente en la región metropolitana de San Pablo. Aún con las lluvias que han caído y con el aumento de los niveles de las represas, la economía de agua debe continuar siendo – por mucho tiempo – rutina en la vida de la población.
Durante el auge de la escasez hídrica, en 2015, AccorHotels se movilizó y tomó iniciativas que potencializaron la reducción del consumo de agua en los hoteles, contribuyendo con toda la sociedad. Un Comité de Crisis fue creado para evaluar el uso de agua en las unidades, controlar multas e implantar acciones de economía. Fue iniciado el proceso de control del consumo de agua por medio del reloj de cada hotel y aprobados proveedores de duchas y canillas económicas, con dispositivos que no comprometen la comodidad de los huéspedes.
“También intensificamos la cooperación con Sabesp, visitamos a empresas de camiones tanque con control, certificaciones y rastreabilidad – que ofrecen mayor seguridad para evitar contaminación –, para que tengamos un plan opcional si la crisis se agravase, y contratamos a una consultoría que nos dio soporte en análisis e hizo benchmark de acciones realizadas en Brasil y en otros locales, como California, que pasó por el mismo problema”, explica Gabriella Spinola, Head of Procurement South America.
Actualmente, 123 unidades de Rio de Janeiro, San Pablo y Minas Gerais están directamente involucradas en las acciones de economía de agua. De ese total, 74 hoteles están localizados en el estado de San Pablo.
Para mantener la concienciación de los colaboradores y la reducción del consumo de agua en los hoteles, a largo plazo, la compañía continuará atenta. “El acompañamiento de los niveles de manantiales y las reuniones con los proveedores de agua serán rutina, bien como la implementación de canillas y duchas económicas. Para que podamos seguir las directivas del Comité de Crisis, manteniendo la seguridad y la comodidad de los clientes, los hoteles harán el acompañamiento de la evolución del consumo de agua”, finaliza Gabriella.